El pedido mínimo no siempre es el tamaño de caja
El mínimo puede aplicarse a una referencia, un color, un lote o al pedido completo. El múltiplo de embalaje es otra condición: quizá deba superar el mínimo y respetar cantidades divisibles por el contenido de la caja.
En productos personalizados, los mínimos pueden responder a preparación o lotes de material. Una cantidad menor puede tener otro precio, pero necesita una oferta expresa.
Pregunte cuándo empieza a contar el plazo
Puede comenzar tras el pago, la aceptación, la aprobación del diseño, la muestra o la recepción de toda la información técnica. Un número de días sin su punto de partida no permite planificar.
Aclare si incluye solo producción o también expedición y transporte. Pregunte qué supuestos pueden modificarlo y si sigue vigente cuando el pedido se realiza más adelante.
Distinga disponibilidad para expedición y llegada
Que la mercancía esté lista en origen no significa que haya llegado al comprador. Recogida, disponibilidad de transporte, formalidades y entrega final añaden etapas. Compare utilizando el mismo hito.
Si una fecha es crítica, explique por qué y cuál es el último hito aceptable. Una fecha deseada y un compromiso contractual deben diferenciarse.
Valore el efecto total de la compra
Un precio unitario menor con un mínimo elevado puede inmovilizar más capital y espacio. Un pedido pequeño puede tener un coste de transporte unitario superior. Valore estos efectos según demanda y necesidades operativas.
Solicite conjuntamente mínimo, múltiplo, vigencia y base del plazo. Si cambian antes del pedido, pida confirmación escrita de las condiciones.